martes 13 2020

Desde la infancia

Días angostos en una habitación

de mullidas compañías.

Largos y gélidos inviernos y

veranos agónicos de sopor y fuego.

Sin armonía, mi mente se dispersa

entre la algarabía de lejanas voces infantiles.

Un sonido difuso y penetrante.

La realidad tramposa siempre se impone,

insistente, orquesta una trama siniestra

que despierta el pánico.

Sin saber, las lágrimas caen por mis mejillas

y el deseo se esconde entre bambalinas

ante su desplome inminente.

Destellos imperceptibles alivian la sed

del amor nunca nombrado.

Cuando las noches son más largas que los días,

y los días son eternos,

la angustia se acomoda en su escondite

y el odio ocupa el espacio de la vida.

Me refugio como caracol inmóvil

en las ramas de los árboles amables.

Distante y sola.

 


Piedad, octubre 2020



1 comentario:

  1. Es maravilloso y tan tuyo. Es tu viva imagen de nuestra infancia. Esa que conocemos bien.
    Es un sentimiento muy profundo que se expresa- Chapeau!!

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