martes 01 2022

Ecos de silencio


 

Sílabas rotas buscan vocablos

en el pulso voraz de un corazón errático 

sobre las sienes esculpen cenizas de unos

versos otoñados.

 

Es un instante que se aleja y,

apenas percibo,

en este fluir constante

del destino y del viento.

 

Crecí en el hueco que hay

entre la escasez y el frio:

perdida y lívida

obligada a sentir alegría

sobre algo que ni siquiera existió.

 

Aprendí a soportar el mordisco

de la serpiente del mundo

que arranca el disfraz, hiriendo la piel,

que sangra sobre la tierra,

sórdida bruma que expande el humo hacia el cielo.

 

Pasa el tiempo, ese huracán

que vacía la casa de lo que fuimos,

y rompe las ventanas que observan

las orillas con ojos de miedo.

 

Solo nos queda el sueño

de evocación y nostalgia:

¡ese olor a bosque tan intenso del invierno!

 

El viento sigue barriendo las hojas,

dejando a los hombres despeinados y blancos,

tempestad silente y profunda;

como noche cerrada,

que sumerge el corazón

en una lluvia de surcos

        de áspera dentellada.



Charo Fiunte, octubre 2022





        



2 comentarios:

  1. Qué bonito poema querida hermana.
    Cuánto nos marca la infancia vivida.

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  2. Bella manera de describir un pasado siempre presente, y lleno de metáforas sobre lo que construimos. Muy hermoso.

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CHAROFIUNTE@gmail.com