lunes 26 2022

A la intemperie

 

El viento nos empuja acelerando el ritmo infantil,

remolinos de suciedad revolotean atrapando nuestros pies,

pedazos de papel vuelan calle abajo desbocados y sin rumbo,

cruzando el vacío inhóspito de la calzada.

Entre alegres juegos perseguimos la ilusión

convirtiendo la basura en un lúdico destino;

la imaginación corre a ras del suelo duro.

Nos envuelve el viento con los vestidos de celofán,

vaporosos y vivos transcienden las formas

de los pequeños cuerpos extraviados,

burlando las nubes que nos persiguen ajenas.

Parda, la tarde amenaza con llevarse la luz,

últimos reflejos que nos transportan flotando

a los rincones refugios del aire gélido

para crear, silenciosas, un lienzo de cálido escenario

donde habitar la casa del amor soñado.

Se va el reloj perdiendo las horas por el asfalto,

sin vernos ni sentirnos, la noche nos encuentra solas,

bajo un techo de cartón y las manos frías.

 

Piedad, septiembre 2022


Pintura de Google.

2 comentarios:

  1. Maravilloso y entrañable poema sobre un bellisimo recuerdo . Magníficos versos plagados de hermosas palabras.

    ResponderEliminar
  2. Precioso Piedad. Hermosa infancia acompañada, con la ignorancia de lo trágico y la belleza de vivir el momento. Me encanta leer vuestros poemas me enseñan tanto...

    ResponderEliminar

CHAROFIUNTE@gmail.com