viernes 15 2021

Qué le vamos a hacer



                                         Qué le vamos a hacer

Y ahora,

con el alma vacía como tantas

veces,

contemplo el lento paso de los días

que me empujan no sé hacia qué destino,

oscuro, presentido,

ya sin curiosidad. Es aburrido

sabes y no saber, equivocarse

y acertar. También estar seguro

es tan insoportable en muchos casos

como dudar, como ceder, como desmoronarse.

Seguro, a salvo, ahora

que ya pasó el dolor,

observo la zozobra lo mismo que una estela

fundida a mis espaldas

con el espeso limo

de los sucesos cotidianos, dados

—antes de ser recuerdos— al olvido.

La indiferencia ante la propia suerte

no es mejor compañera que la angustia,

ni mi sonrisa

(cuando el azar nos pone,

viejo amor,

frente a frente)

representa otra cosa que la ausencia

de algún gesto más justo

para significar la seca, dolorosa,

irreparable pérdida del llanto.


Ángel González






1 comentario:

  1. Maravilloso poema que podría hacer mío, es una delicia como describe la sensación de desamparo.

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