miércoles 30 2020

Transformación

Un día más, las nubes están cargadas,

espesas de mustia amargura. Rebosantes 

y deseosas de verter por sus grietas 

la abundancia,

son un paradigma; 

entretiene la visión tediosa del desespero,

y huelo una fragancia turbia que pesa en el aire.


De pronto, adivino, 

tenue como una mariposa, 

un simple rayo de sol,

y recuerdo a Pigmalión 

ante la emoción de la vida marmórea,

en espera de que se avive,

perfecta, la armonía de la belleza.


Ahora soy otra fantasía

transformada en hada,

y he cambiado el final del cuento 

para no tragar tanta hiel:

puedo devorar un decorado 

cargado de pesares anclados

y enredarme en las suaves curvas 

de una espiral de ternura

llenando de gratitud la vida 

plena de vacuidad.


Pero todo son ilusiones 

pues ni en un pedestal subida 

el sueño me engulle,

de tanta realidad arraigada

en mi mente convulsa.

Miro de nuevo el cielo,

ya sin transparencias,

el rayo de sol se ha escondido, 

o quizá nunca estuvo ahí.

La lluvia empieza a caer, serena y leve,

cada gota me pega 

con firmeza a mi memoria.

 

Piedad, diciembre 2020


Pintura -Transformación constante- Luciana Espinar

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CHAROFIUNTE@gmail.com