Persiste esta era abstracta
este lugar sin retorno
la herida en la ceniza
la energía perdida.
Frente a ese puente frágil
que cruza el infinito
donde, ante mi estupor,
acontece la muerte.
El silencio brama en el abismo,
la garganta oclusiva, desesperada,
emite una voz opaca:
la desdicha en el fondo
en un muro invisible
atrapada en una crisálida.
De los cimientos surge un lamento
un tiempo cubierto de sospechas
un pulso mantenido en la penumbra
el corazón doblado en su coraza.
Piedad, agosto 2025

Bello poema, triste, pero muy bello y real, tan real, que despierta el momento en que vivimos, oscuro y falso, sin vuelta atrás, haciéndonos cómplices del mal que adolece a la sociedad.
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