Sonámbulo al nacer la aurora
cautivo de la escasez y la niebla,
olvidado en las alamedas
del tiempo.
Su único anhelo abarcar el mañana,
y el después,
sin sueños ni horizonte.
Nada ha tenido bajo el sol,
el devenir mató la esperanza.
-el desterrado del mundo-
Perdió el paraíso entre el sudor
de su frente,
espléndido con lo que tiene,
presa de su trágico desierto,
entrega su cuerpo.
Fugaz temblor entre el gentío,
de sus luminosas manos
brota una rosa cada primavera,
pero él no sabe que florece.
-el desterrado del mundo-
Sin miedo al acontecer,
ni al dolor o, al desencanto
detiene apenas la mirada
en la soledad de la noche,
cuando la lluvia se vuelve
herida sobre su vientre.
Charo, abril 2025
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Precioso querida. La inocencia busca su destino, pero se conforma con lo que se le da. Le otorga el don de la aceptación. Magnífica metáfora.
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