lunes 07 2024

La extrañeza

 


En las agónicas tardes estivales,

resuena la infancia;

luciérnaga que el aire hilvana a tu mirada,

engaño de la noche bajo sus halos estelares.


Tu ausencia araña el llanto dentro de mi,

¿quién detuvo tu sonrisa,

gritando vive? ¿quién, sin sentir,

este desgarro de la herida?


El olor de la lluvia inundaba la primavera,

y florecían las secas grietas

de nuestras manos,

saciando su carencia y sellando su secreto.


Una fría extrañeza se pasea por mis venas,

su relámpago ha cruzado mi desértico pecho,

alterando mi conciencia en doliente paradoja.


Navego, surcando los puertos mas peligrosos,

para acercarme al claro de un bosque,

y abandonar tantos rostros amados.


Camino hasta el mar,

y vomito estos pedazos de angustia,

que la marea oculta hacia su fondo,

un poco mas cada día.


Palpo con los dedos una roca dura e inerte,

agarro su urdimbre para no caer desvalida,

aunque sé que caigo desde hace tiempo,

hacia lo desconocido.


Charo, octubre 2024



                                                                    




1 comentario:

  1. Precioso!! Cada verso, cada palabra, me enseña la riqueza de tu corazón. Los recuerdos, las vivencias, nos traen a este momento donde sentimos lo que somos.

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CHAROFIUNTE@gmail.com