lunes 15 2024

Fragmentos

 

Hay una ventana que grita,

un nicho que se ha vuelto ocre,

en la honda penumbra de su oquedad

un bosque oscuro y frío

crece salvaje.

Desprende fragmentos indelebles,

enredos de la memoria.

Libero los nudos ciegos con temor

con el lodo húmedo de cedros y orquídeas

pegado en los dedos,

una luciérnaga se ha quedado prendida

y un pájaro extraño cruza de rama en rama

marcando un profundo rastro

de sombras aleatorias.

Un soplo ligero en los párpados,

despeja el follaje

y respiro con los ojos cerrados

junto a los húmedos castaños,

en sus raíces, donde susurra un viento

que te empuja

hacia un mar de virutas luminosas.


Piedad, julio 2024



2 comentarios:

  1. Magnífico poema que habla de las herbáceas que no nos dejan ver el bosque. Descubrir cómo ir desenredando tanta telaraña a veces cuesta. Poder ver el bosque es empezar a conocerlo. Preciosos versos.

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  2. Este poema me sugiere el valor que se requiere para adentrarse en la vida que crece salvaje y llena de oscuridad. Una vez sumergida en ella las sombras parecen aleatorias y al alcazar la luz que procura la conciencia se comienza a desenredar los miedos. Muy bueno, hace reflexionar.

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CHAROFIUNTE@gmail.com