La mirada lejana,
interrogante y vacua
en el brillo errante
de sombras azuladas
que emanan del alba
en la frondosa arboleda.
Cierro mis ojos
y mi boca vuela.
Primaveras sin flores,
tierras secas.
Ni soles ni lunas,
ni estrellas que me sostengan.
Un velo oculta los secretos
en la luz radiante
de la noche negra.
Brasas de hoguera
ahogadas en las paredes
de la memoria.
Duendes insomnes
entran por el tragaluz del alba:
gotas de sol se deslizan en el suelo,
níveas transparencias
destellos de la belleza..
Piedad, diciembre 2022
Pintura de Pietro Facchetti
Separación de la luz y las tinieblas

Cuanta belleza en tus versos. El invierno tan presente, tan cercano, nos cerca y nos invita a quedarnos. Huir del pasado, espantar los fantasmas para poder quedarnos en el presente. Magnífico poema hermana.
ResponderEliminarLo que sentís y lo que expresais queridas tan sólo lo sabéis vosotras. Yo sólo veo la belleza del poema y hago mi propia interpretación de vuestras maravillosas metáforas.
Precioso poema de la búsqueda de luz y transparencia. Vivir entre las sombras y sentirlo. Muy bellas metáforas.
ResponderEliminarMagnífico poema
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