La luna me enseña los dientes,
labios de bruma, luna quebrada:
tempestades, cosmos y mareas,
mutan poseídos por su mirada.
Tragedia de desoladas almas,
embrujo de etéreas palabras.
Hilos de plata acicalan los ríos:
adormece peces sobre el agua.
Hay hombres heridos de olvido,
manos trémulas y bocas malvas.
Veo el temblor en sus turbios ojos,
corretean amargas las lágrimas.
La luna se disfraza de muerte
grana, orlada, ¡cara espantada!
dentellean el hambre y el frio:
tumba de mármol, luna saciada.
Charo Fiunte, noviembre 2021

Muy poético!
ResponderEliminarBello poema. Buena metáfora. Quién puede resistirse a La luna!
ResponderEliminarMuy bello Charo, la luna silenciosa nos observa, forma parte de nuestras quimeras. Acompaña nuestros actos. Precioso!!!
ResponderEliminarTenia atraso de poemas y me he puesto al día. A cual más bello y emotivo,reales auténticos y dolorosos . Me emocionan y me tren a la memoria muchas vivencias.
ResponderEliminarGracias.
Un bello poema sobre la luna. Ella siempre está presenta en las noches de ensueño, en las noches apagadas, tristes.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por vuestros comentarios.
ResponderEliminarEs un placer que leáis los poemas!