¿Qué límites poner a las palabras atropelladas,
qué siniestros sentidos obligan a liberarlas?,
miedos me atrapan entre los conceptos
(negros demonios esperan tras sus espejos)
¿Qué silencio acalla el sordo aullido del llanto,
qué temblor irisado invade mi pequeño cuarto?,
un duelo insondabe esconden las promesas
(ilusión dormida coquetea en las tinieblas)
¿Qué vientos frios gritan en la lejana montaña?
el dolor eterno enturbia la blancla morada
los versos traspasan la voz de la memoria
(relatos pasados ignoran su negra historia)
Danzantes duendes en el averno de la nada,
la soledad baila en la oscuridad de mi alma.
Oigo voces que deliran en la inquieta
madrugada,
en el rojo crepúsculo huyen una bandada de fantasmas.
Charo Fiunte mayo 2021

Qué hermoso poema sobre ese momento que se va. El tiempo del crepúsculo, el final del día con sus fantasmas.
ResponderEliminarQué miedo da el crepúsculo, con el se va la vida. Tantas veces me ha puesto triste,y,tu le has puesto las palabras. Me hacéis llorar.
ResponderEliminarGracias es sublime!!!
Siempre me emociona vuestros poemas. Crepúsculo, sinónimo de decadencia. A todos nos aflora el miedo a la soledad. Pero tú, querida hermana, sabes expresar lo que sientes y lo que sentimos. Es especial como lo haces.
ResponderEliminarMuchas gracias por vuestros comentarios.
ResponderEliminarEse es el sentido del poema, lo que ya no vuelve, y esa perdida de la juventud y la belleza, la decadencia de las vidas.