Vivir un universo en el etéreo ondear de una vela
y amarrar entre los dedos el destino de una vida,
soltar el cordón, olvidar los rostros, huir a otro mundo.
Lágrimas en cascada caen como bruma en los océanos
y en sus miradas de ensueño solo un halo de aliento,
ansiada libertad, silente el pánico al desencanto.
Se enterraron los sueños engendrados en la orilla
y no habrá mano que acaricie los latidos de la fiebre,
fragmentos de ilusión sumergidos en la inmensidad.
Agónicos cuerpos cayendo cruelmente abandonados,
estéril será el grácil canto de petirrojos al amanecer,
azotes de tempestades anegaron su quimera.
Avanzan millones de hombres gritando una misma verdad,
con el viento zarpan rumbo al anhelado sueño,
y en los lindes del cielo se escribirán sus épicos versos.
Charo Fiunte, febrero 2021

Es tan triste como bello,tan real como irreal , tan vívido como ignorado. A flor de piel.
ResponderEliminarMuchas gracias por dar tu opinión. Es un intento de plasmar los sentimientos tan a flor de piel.
EliminarUna forma muy bella de narrar el sueño de aquellos que intentan seguir con vida y con ilusiones.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy bello el poema. Tan desgarrador y real que duele. El sueño de otra vida que en su mayoría no lo logran.
ResponderEliminarVuestros poemas me llegan a lo más profundo de mi ser.
Muchas gracias por dar tu opinión, intento plasmar los sentimientos más profundos.
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