Este momento
de paranoica distancia,
invita a
seguir la vida entrecortada,
despojada de
su rutina desdeñada.
Trae un
terror a mis simples pensamientos,
dando paso a
un dolor, un lamento mortífero,
dejando el sabor
amargo posado en mi garganta.
¡Qué instante
de locura vivo! ¡Qué extraño y frío!
No sé qué
pensar, ni pienso.
Este lapsus
de quietud me mata, esperando…
presiento la
incertidumbre
de un duelo
que no llega a perfilar su forma.
La desidia se
transforma en angustia inerte,
mientras gira
la rueda trágica del mundo.
El tiempo,
ahora en espera,
cambia la
vida a claroscuros,
y, con la
rabia en destellos,
miro desolada
el dolor,
la crueldad
que tejemos
en esta
perversa travesía.
Así,
convertidos en indelebles siluetas,
seguimos por
este tránsito maldito,
en la hora de
cobrar la maldad vertida
en cada acto terco
y cobarde,
con alevosía
repetido.
Piedad, noviembre 2020

No hay comentarios:
Publicar un comentario
CHAROFIUNTE@gmail.com