martes 16 2024

Antígona

                                                                 ISMENE.- "Tienes un corazón de fuego 

                                                                                     para lo que hiela de espanto"   

                                                                                    

Caminas descalza por el borde                        

de los álamos, sin miedo a ahondar

en los secretos del bosque, en los

renglones de lo no escrito. 

 

Huyendo de las notas armónicas

agitando las voces de los hombres,

bajo el azote de los ritos de tu estirpe.

 

Tu ardiente espíritu habita en los

límites de la cordura, fuera del bien

y del mal - sin lugar donde ampararte-

lejos de la humildad que te otorgan,

desobedeces la ley, te redimes

asida a lo Insoportable.

 

Sabes que la traición y la ignorancia

deben ser devorados por el fuego;

cuando el cielo se cubra de negras nubes,

de esfinges en llamas y cuerpos muertos.

 

El sol se ha eclipsado, ¡el miedo y

su yugo acalla la boca del hombre!

desde el filo de la herida sangras

dispuesta a perder todo lo que amas.

 

Eres el musgo colgante, que danza

con el viento y la lluvia, anhelando

una pálida existencia en lo invisible.

 

Mientras tus largas lagrimas caen de

tus afligidos ojos hasta tu alma rebelde.              


Charo, julio 2024

                                                      

Antígona dando el entierro a Polinices -
Sébastien Norblin (1825)

                 

lunes 15 2024

Fragmentos

 

Hay una ventana que grita,

un nicho que se ha vuelto ocre,

en la honda penumbra de su oquedad

un bosque oscuro y frío

crece salvaje.

Desprende fragmentos indelebles,

enredos de la memoria.

Libero los nudos ciegos con temor

con el lodo húmedo de cedros y orquídeas

pegado en los dedos,

una luciérnaga se ha quedado prendida

y un pájaro extraño cruza de rama en rama

marcando un profundo rastro

de sombras aleatorias.

Un soplo ligero en los párpados,

despeja el follaje

y respiro con los ojos cerrados

junto a los húmedos castaños,

en sus raíces, donde susurra un viento

que te empuja

hacia un mar de virutas luminosas.


Piedad, julio 2024