martes 02 2023

Un viento cálido


Latidos rápidos, incesantes, sin tregua,

llego a las cumbres para serenar mi corazón,

y ahora me detengo, ¡frente ante lo inmenso!

 

El silencio susurra besos y aleteos de pájaro,

y mi alma se vacía de certezas y dolor.

 

Me embriaga lo que aprendí pegada al suelo:

ese gozo infantil que liberaba el cálido viento

aquella alegría llenaba de estupor el pecho,

dejando mis párpados abrasados de anhelo.

 

Tiemblo ante este acontecer de la memoria, 

mientras arden despacio todas las perdidas,

como barco extraviado que se pierde a lo lejos.

 

Apoyada vivo sobre el bastón de mi cuerpo

cercando la sombra a la muerte, que enhebra 

su mano fría a la mía,

-fino hilo de aliento-

 

Hoy que nadie nombra el verso que calma

frente al lenguaje terrible de la muerte

que irrumpe como agónico suspiro de un ave,

sobre las luces violetas del crepúsculo.



Charo, abril 2023








El nombre del deseo

Quiero llenar los huecos de la tierra fría

para no romperme en tanto desencuentro

entre puntos de fuga y destellos.

No quiero ser un  pájaro de piedra

con la boca abierta,

oquedad que engulle la noche del olvido,

ni ser el árbol seco en busca de primavera.

Quiero despedir la sombra triste,

espejo cóncavo insondable,

para cubrirme del frío estático.

Pues si la lucidez es un desgarro

¿cómo seguir viviendo esa luz

cegadora que precipita al vacío?

Cuando olvidas el nombre del deseo

se pierde la penumbra onírica 

y se desvanece

en el albor del horizonte.



Piedad, abril 2023