"Dama audaz" que alimentas mis largas noches:
me hallo entre sollozos a punto de hervidero,
cauta ante las hojas secas y ruidosas
resopla mi piel su flauta entre agujeros.
Vuelven las sombras a cubrir los sueños
del polvo y la paja que esparce el tiempo.
No quiero seguir en la misma enredadera
se tuerce la esencia onírica de la memoria,
devorando la espera de la aurora, exponiendo…
la herida que soy.
Vano esfuerzo que no clama, solo lame.
El recuerdo de las lunas hechiceras,
no deja esculpir la arena impávida.
Se fue el ancho estío con jirones de mí
me devuelve al otoño sabio de penurias:
se caen las nubes y vuelan los desechos de las flores
y empieza otra vez. ¿Qué empieza?
Gotas de vana ilusión
retornan al principio siempre al acecho
con la misma pasión y el mismo miedo.
Lúgubre negrura me devuelve
la nostalgia
de los campos pardos y de
ríos llenos
en este cuerpo rebosante,
tan precario y tan inmenso
ansioso de suspiros y de anhelos.
Piedad, octubre 2021
Magnífico recuerdo del desorden y el caos de la mente en la juventud.
ResponderEliminarTriste momento.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEl otoño trae la nostalgia. Siempre cargado de nuevas ilusiones.
ResponderEliminarMuy intenso y bello. La nostalgia de un tiempo que ya pasó, pero que sigue vivo en cada uno de nosotros. Vuestros poemas son tan hermosos que me inspiran para seguir aprendiendo. Gracias hermana.
ResponderEliminarGracias por este comentario. Así es, la nostalgia siempre vuelve como un mantra.
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