Oler el perfume de las flores, aun cuando apestan,
contemplar la grandeza de un paisaje mentiroso,
correr los bosques plagados de espesura,
o admirar la engalanada lumbre del ocaso…
¡Mandrágora bruja y seductora de robustas sogas!
la traición se muestra bella como una primavera
creando un artificio en las mentes deseosas.
Mientras estrellas errantes anidan la desdicha
forjada en ilusorias órbitas perdidas.
Blanco, todo blanco sin la fuerza de lo perfecto,
¡vacías las cuencas de
los ojos!
¿qué ver en la profética encrucijada?
confusos destellos anuncian la derrota
hundida en las profundidades de la tierra,
entre volcanes de infinitos cráteres
donde arden las penas extraviadas.
Pues no hay tiempo feliz que deje en el olvido
el sabor del veneno
bebido de los cántaros del infierno.
Piedad, julio 2021

Fantástico poema maldito.
ResponderEliminarDuro y realista sobre un mundo que es injusto y cruel.
Muy bueno!!
Es hermoso y auténtico. El poder de la maldad, sin adornos. Una terrible realidad.
EliminarY tanto, y es tan fácil distraerse de esa realidad! Gracias por leerlo y comentarlo, siempre tan acertada.
ResponderEliminarSi nos quitamos las máscaras, qué nos queda? La trágica realidad.
Eliminar