¿Qué límites poner a las palabras atropelladas,
qué siniestros sentidos obligan a liberarlas?,
miedos me atrapan entre los conceptos
(negros demonios esperan tras sus espejos)
¿Qué silencio acalla el sordo aullido del llanto,
qué temblor irisado invade mi pequeño cuarto?,
un duelo insondabe esconden las promesas
(ilusión dormida coquetea en las tinieblas)
¿Qué vientos frios gritan en la lejana montaña?
el dolor eterno enturbia la blancla morada
los versos traspasan la voz de la memoria
(relatos pasados ignoran su negra historia)
Danzantes duendes en el averno de la nada,
la soledad baila en la oscuridad de mi alma.
Oigo voces que deliran en la inquieta
madrugada,
en el rojo crepúsculo huyen una bandada de fantasmas.
Charo Fiunte mayo 2021

