La palabra cautiva,
la lluvia en la cara,
nos miran, no dicen nada.
El camino es audaz,
te amortajan, te olvidan
te atrapan.
Las manos deshacen nudos,
duele el espanto
y duelen los puños.
La voz del anhelo
calma el tormento,
rescata los sueños
que nos robaron,
y a empezar de nuevo.
Una ventana al alba y
la ira callada escapa.
Piel tatuada, notas sagradas,
mujeres que ganan batallas,
huellas marcadas
de sangre y de lágrimas.
Piedad, marzo 2021

Maravilloso poema,y precioso homenaje a las mujeres. A todas y por todas durante tantos siglos. Para que la ira en las nuevas generaciones se disipe y diluya como el humo.
ResponderEliminarEso son las verdaderas ganas que tenemos de que las cosas cambien. Al menos siempre nos quedará la palabra libre.
EliminarGracias por tu generosidad
Eso es, levantar la cabeza con aplomo sin culpa, sin miedo, siendo capaces de defender todo lo que somos y hemos sido." Sois mis ídolas." Preciosos los dos alegatos .Bellos.!!!
ResponderEliminarSin duda es la lucha lo que nos hará libres, cada día con las armas alzadas, sin miedo.
EliminarGracias por tus hermosas palabras.
Seguir adelante cada día, es nuestro esfuerzo cotidiano.
ResponderEliminarVamos caminando!!