domingo 10 2025

Tu sombra


Nada puede sofocar el fuego de entonces,

conocí el amor del instante infinito, 

primitivo, venido de otro mundo secreto.


Atávicas carencias arrojaron 

la lluvia de perseidas

contra ese muro de inquietud y abismo,

la más fría de las cosas conocidas.


Aunque tu sombra me abandonó 

un ingrávido y umbroso atardecer,

no borró la epopeya nostálgica 

de ser barro entre tus labios 

y alas para la luz de tu mirada.


Ya no hay rosas que se marchiten,

ni agua, ni ninfa que abrace.

El pulso del tiempo parpadea,

su temblor evaporó tu nombre.


Charo, agosto 2025


Ninfas del Jardín de las Hespérides
                               Arthur Rackham


El muro invisible

Persiste esta era abstracta

este lugar sin retorno

la herida en la ceniza

la energía perdida.

 

Frente a ese puente frágil

que cruza el infinito

donde, ante mi estupor,

acontece la muerte.

 

El silencio brama en el abismo,

la garganta oclusiva, desesperada,

emite una voz opaca:

la desdicha en el fondo

en un muro invisible

atrapada en una crisálida.

 

De los cimientos surge un lamento

un tiempo cubierto de sospechas

un pulso mantenido en la penumbra

el corazón doblado en su coraza.

 

Piedad, agosto 2025